Aunque muchos han oído hablar de ella, sus increíbles propiedades curativas son innegables. No es casualidad que sea la base de todos los programas de desintoxicación y tratamiento del cáncer. Posee propiedades antioxidantes y regeneradoras celulares tan poderosas como ningún otro alimento.
No es precisamente la verdura más sabrosa, por lo que se recomienda consumirla cocida con vinagre. Sin embargo, sin duda vale la pena comerla cruda, en jugo o en ensalada, ya que posee increíbles propiedades medicinales. Aquí un resumen:
1. Estimula la digestión: inicia el proceso digestivo y estimula la función intestinal, aliviando el estreñimiento.
2. Reduce los niveles de colesterol: Disminuye el colesterol malo y aumenta el colesterol bueno, por lo que es importante consumirlo regularmente.
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