Sopa de guisantes con albóndigas de sémola: ¡La sopa favorita desde el jardín de infancia, que encanta tanto a niños como a adultos!

1. Preparación de verduras

Limpia y pica finamente la cebolla.  Pela la zanahoria y el perejil y córtalos en rodajas finas o trozos más pequeños. Lava y pica finamente el perejil.

2. Base para sopa

Calienta el aceite en una cacerola. Agrega la cebolla y sofríe a fuego medio  hasta que esté transparente . Retira inmediatamente la cacerola del fuego y añade el pimentón dulce molido. Revuelve rápidamente para evitar que el pimentón se dore y pierda su color.

3. Preparar sopa

Añade las zanahorias picadas, el perejil, los guisantes y el perejil picado a una olla. Vierte 2 litros de agua, sal, pimienta y deja que hierva.

Cocine la sopa a fuego lento durante aproximadamente  25 a 35 minutos , hasta que todas las verduras estén tiernas. Retire la espuma que se forme en la superficie según sea necesario durante la cocción.

¿Cómo preparar unas albóndigas de sémola perfectas?

En un bol grande, bate el huevo con una pizca de sal. Añade la sémola baby y mezcla suavemente hasta obtener una mezcla homogénea. No batas la mezcla durante demasiado tiempo.

Cubre el recipiente y déjalo reposar durante unos  30 minutos . Durante este tiempo, la sémola absorberá el líquido y adquirirá la consistencia ideal.

En una cacerola pequeña, pon a hervir agua ligeramente salada. Con una cucharadita, toma pequeñas porciones de masa y échalas en el agua hirviendo.

Cuando las albóndigas floten en la superficie, déjelas cocinar durante aproximadamente  1 minuto más . Luego, retírelas con una espumadera.

Servicio

Sirve la sopa de guisantes caliente en platos y añade unas cuantas albóndigas de sémola recién hechas a cada ración. Por último, puedes decorar la sopa con perejil picado.

Combina de maravilla con pan casero recién hecho o pasteles crujientes.

Consejos para una sopa aún mejor

  • Si utiliza guisantes congelados, agréguelos después de que las hortalizas de raíz se hayan ablandado. Conservarán su hermoso color verde y su sabor dulce.
  • Cocine los guisantes frescos unos minutos más para que queden agradablemente blandos.
  • Para un sabor más intenso, puedes añadir un diente de ajo o una pizca de comino.
  • Si prefieres sopas más espesas, tritura algunos de los guisantes cocidos y vuélvelos a añadir a la olla.
  • Guarda las albóndigas de sémola por separado de la sopa. Se mantendrán esponjosas al día siguiente y no se cocinarán al recalentarlas.

    Los errores más comunes en la preparación

    Nunca añadas pimentón molido a aceite demasiado caliente  durante mucho tiempo , ya que se volverá amargo.

    No amases demasiado la masa de sémola. Simplemente mézclala brevemente y déjala reposar.

    Las empanadillas demasiado grandes tardarán más en cocinarse y puede que no se cocinen lo suficiente por dentro, así que conviene darles una forma más pequeña.

    Valor nutricional

    La sopa de guisantes es  rica en fibra, proteínas vegetales y vitaminas . Las hortalizas de raíz aportan betacaroteno, minerales y un dulzor natural. Las albóndigas de sémola proporcionan mucha energía, por lo que esta sopa es ideal tanto para un almuerzo ligero como para una cena sustanciosa.

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