Ingredientes:
- 1 taza de flores y hojas de diente de león
- 1 taza de aceite de oliva o almendras
- 1 frasco de vidrio con tapa
Preparación:
- Coloca las flores limpias dentro del frasco.
- Cubre con el aceite hasta llenar.
- Deja macerar al sol o en un lugar cálido por 15 días, agitándolo a diario.
- Cuela y guarda en un frasco oscuro.
Modo de uso:
Masajea suavemente sobre áreas inflamadas o doloridas dos veces al día.
Beneficios:
- Calma el dolor muscular y articular.
- Mejora la circulación.
- Ideal para personas con artritis, reumatismo o golpes.
Testimonios de uso
“Tenía la rodilla inflamada por artritis. Empecé a aplicar la cataplasma de hojas frescas de diente de león con aceite de oliva cada noche, y en una semana el dolor bajó muchísimo.”
— Rosa Martínez, 58 años
“Mi abuela me enseñó a hacer el aceite de diente de león. Lo usamos en casa para golpes y torceduras, y funciona mejor que muchas cremas compradas.”
— Luis Alberto, 45 años
“El té me ayudó con mi hígado graso, y el aceite lo uso para los dolores en las piernas. Es un remedio completo.”
— Patricia Gómez, 50 años